Llevar un solo collar es un clásico, pero combinar varios a la vez —tendencia conocida internacionalmente como Layering— es el verdadero secreto para transformar un atuendo básico en un look digno de pasarela.
Lograr el equilibrio perfecto entre varias piezas sin que tu cuello se vea saturado (o peor aún, que tus cadenas terminen enredadas) es todo un arte. En Althena, te compartimos la fórmula infalible de 3 niveles para dominar el layering como una experta.

1. El Primer Nivel: La Base Corta
Todo gran diseño empieza por los cimientos. Tu primer collar debe ser el más corto, idealmente una gargantilla (choker) o una cadena fina de eslabones cortos. Este elemento debe quedar ceñido o justo en la base del cuello.
- Tip Althena: Una cadena de estilo serpiente o cordón plano aporta un brillo sutil espectacular para abrir la composición.
2. El Segundo Nivel: El Intermediario
A unos 5 centímetros de distancia del primero, añade una cadena de longitud media. Aquí es donde empezamos a jugar con las texturas. Puedes elegir una cadena con eslabones un poco más gruesos o una pieza que incorpore un dije pequeño y plano. Este nivel conecta la parte superior con la caída final.
3. El Tercer Nivel: La Pieza Focal
El toque final y el que alargará visualmente tu silueta. Este debe ser el collar más largo. Elige una cadena delgada pero resistente que sostenga un dije llamativo, con peso o significado (como una piedra natural, una medalla grabada o una forma geométrica).


El truco maestro anti-enredos: Para evitar que tus cadenas se vuelvan un nudo a mitad del día, asegúrate de combinar diferentes grosores y pesos. Las cadenas de texturas distintas (por ejemplo, mezclar una cadena lisa con una de eslabones tradicionales) se repelen sutilmente entre sí, manteniéndose en su lugar por mucho más tiempo.
¡Anímate a experimentar! No hay reglas escritas en piedra. Visita nuestro catálogo y empieza a armar tu combinación perfecta para reflejar tu brillo único.